Cuando estás eligiendo una bicicleta es fácil pensar que más velocidades significa una bicicleta mejor o más capaz. Una de 12 velocidades debería subir mejor que una de 8, y una con dos platos debería ofrecer más posibilidades que una con uno.
Pero no necesariamente.
La cantidad de velocidades te dice cuántas relaciones tienes disponibles, pero no basta para saber qué tan liviano podrás pedalear en una subida o cómo se adaptará la bicicleta a distintos terrenos.
Para entenderlo, hay dos conceptos más importantes: la relación y el rango de transmisión.
Más velocidades no significa necesariamente subir mejorLa relación de transmisión está determinada por la combinación entre el plato delantero y el piñón trasero.
Una relación más liviana requiere menos fuerza para mover los pedales y ayuda en las pendientes. Una relación más pesada permite avanzar más por cada vuelta de los pedales, pero exige más fuerza.
El rango de transmisión es la amplitud entre las relaciones más livianas y las más pesadas que tienes disponibles.
Por eso, tener más velocidades puede significar simplemente tener más pasos dentro de un rango similar:

La segunda tiene más relaciones disponibles, pero no necesariamente llega a una relación más liviana o más pesada que la primera.
Entonces, antes de preguntarte si necesitas 8, 11 o 12 velocidades, piensa:
¿Qué tan distintos son los terrenos en los que quiero usar mi bicicleta?
¿Cuántas velocidades necesito para subir un cerro?
Una pregunta que escuchamos seguido en tienda es: “¿Puedo subir el Cerro San Cristóbal con una bicicleta de 8 velocidades?”
Sí, podrías. Pero saber que tiene 8 velocidades no es suficiente para responderlo.
En una subida importa especialmente qué tan liviana es la relación más liviana de la bicicleta. Si comparamos dos bicicletas con platos similares, una con un piñón trasero más grande podrá ofrecer una relación más liviana que otra con un piñón considerablemente menor.
Eso puede hacer una diferencia más importante al subir que simplemente pasar de 8 a 11 o 12 velocidades.
También influyen tu condición física, el peso de la bicicleta y la pendiente. La transmisión no elimina el esfuerzo, pero puede darte una relación más adecuada para enfrentarlo.

Siento mi single speed muy pesada, ¿puedo hacerla más liviana?
Sí. Aunque tenga una sola velocidad, la relación de una single speed también se puede modificar.
Un plato más pequeño o un piñón trasero más grande harán que se sienta más liviana. Un plato más grande o un piñón más pequeño harán que se sienta más pesada.
Pero hay un compromiso: tienes una sola relación para todo.
Una relación muy liviana te ayudará a partir y subir pendientes, pero cuando quieras desarrollar velocidad tendrás que pedalear mucho más rápido. Una relación más pesada hará lo contrario.
Por eso, en una single speed buscamos un equilibrio entre las pendientes, los planos y la velocidad que queremos desarrollar según el uso que le damos a la bicicleta.
Si quieres profundizar en esta decisión, puedes revisar nuestra guía [Single speed o bicicleta con cambios: cuál elegir].
Piensa en el uso que quieres darle a tu bicicleta
Antes de comparar 1, 8, 11 o 12 velocidades, piensa en qué quieres hacer con tu bicicleta.
Quizás tu día a día es principalmente plano, pero los fines de semana también quieres subir un cerro. O quizás buscas una bicicleta principalmente para ese tipo de rutas y el uso urbano será secundario.
¿Las pendientes serán ocasionales o parte habitual de tus salidas? ¿Buscas una bicicleta simple para el día a día? ¿Necesitas adaptarte a terrenos muy distintos?
No necesitas convertirte en especialista en transmisiones. Lo importante es entender si la bicicleta te entrega el rango adecuado para los distintos usos que quieres darle.
Porque la transmisión correcta no es necesariamente la que tiene más velocidades, sino la que funciona mejor para tu vida en bicicleta.